CHAPTER VI
TRANSFORMANDO MI VIDA.
Ya pasaban dos semanas y Nicholas ya había dejado atrás gran parte de su vida… abandono el trabajo, a sus amigos e incluso a su familia, en su afán de conseguir respuestas, respuestas que según él lo liberarían de la prisión en la que vivía en ese entonces… aunque podríamos decir que las cosas iban mejorando… por un lado Nicholas ya no tenía miedo, por el contrario, estaba lleno de valor para enfrentar lo que fuese, se sentía más vivo que nunca, en su mejor momento… las pesadillas habían terminado y ella nunca más apareció… eso al menos hasta que llego la noche… Nicholas se iba a dormir a la misma hora que el día anterior cuando de pronto siente ese calor en su espalda… pero esta vez se sintió distinto, el ya no tenía miedo alguno lo cual lo convirtió en un calor muy acogedor, era la misma sensación que sintió en el momento en que entro a la que ahora es su habitación… era una sensación tan cálida que no sintió absolutamente nada cuando frente a él, en la ventana veía brillar aquella flor en el jardín… ahora lo entendía… fuese lo que fuese lo estaba llamando, le advertía su visita a través de aquella flor, era su carta de presentación… era tan evidente que no entendía como o lo había notado antes. Entre tanta emoción lentamente giro su cabeza tratando de ver detrás de él y… ella estaba ahí, detrás de él… no sabía cómo ni porque pero ahora podía contemplarla completamente… era una mujer bellísima, tanto que esta vez Nicholas había quedado atónito ante su belleza… pero, era extraño ya que sentía conocerla, pero ni siquiera cuando miro aquellas fotos que encontró en la bodega pudo identificarla… es más, por donde buscó nunca encontró registro alguno de ella o de alguna familia donde ella apareciese… de pronto ella comienza a acercarse a Nicholas, mientras este retrocedía lentamente hasta toparse con la cama de la habitación… y ahí estaban, frente a frente con Nicholas aún atónito ante la belleza de aquella mujer… solo basto un haz de luz desde la ventana para que Nicholas en un abrir y cerrar de ojos perdiera de vista a aquella mujer… simplemente ya no estaba ahí.Paso dos horas sentando en su cama recordando el maravilloso momento que había vivido un rato atrás… aun no podía explicarse cómo pudo tener sentimientos tan opuestos hacia la misma persona dentro de él, es más, ni siquiera entendía porque la primera vez no había podido notar la belleza de aquella mujer… la única diferencia entre antes y ahora es era que antes sentía un miedo hacia algo que él no podía controlar, mas después no sentí miedo, ya que se sentía en total confort, una tranquilidad que provenía de el inducido por un agente externo a él… era extraño, pero así lo sentía… estaba expectante al siguiente encuentro, quería verla de nuevo, tocarla si fuera posible… quería mas de ese calor que sentía cuando estaba a su lado.
A la noche todo estaba igual que siempre y continuó así por una semana, hasta que Nicholas volvió a sentir aquella sensación que le había maravillado antes, pero esta vez no fue cuando se dirigía a su habitación sino que fue mientras dormía… en el sueño sucedió todo exactamente como había sucedido una semana atrás cuando entraba a la habitación, la percibió, la vio, retrocedió ante su cercanía… fue en este momento en que Nicholas, en su afán por retenerla, le grita con ansias “Por favor no te vayas”… extrañamente un silencio invade la situación mientras que lentamente ella comienza a acercarse, en ningún sueño anterior Nicholas había estado tan cerca de aquella mujer, lo cual convertía la situación en algo placentero para él, pero este placer se vio interrumpido drásticamente cuando aquella mujer comienza a mover sus delgados y delineados labios transmitiéndole claramente un mensaje que lo dejaría helado… ella dijo: “no te asustes, pero tienes que irte”.







