Apartado...

domingo, 13 de febrero de 2011


CHAPTER X
TE SEGUIRE DONDE VAYAS.

Dos meses habían pasado desde que el adiós resoplo por los rincones de la habitación de Julia… ella ya no soporta el no poder ver a Nicholas, el no poder hablar con él, el buscar y no encontrar más que frustración en el camino por no poder establecer lo que alguna vez fue establecido, la pena ocupa ahora casi todos los rincones de su cuerpo y su mente, pero hay un rincón que se mantuvo intacto al día de hoy, aquel rincón que conserva el amor que llego a sentir por Nicholas,  aquel rincón que aunque se mantenía cuerdo era sobrepasado por la desesperación y la angustia, lo cual al final de cuentas llevo a Julia a su temprana muerte… era la única forma de poder encontrarse con Nicholas otra vez, era la única forma en la que podría sentirse viva otra vez… era la única forma que se le ocurrió para enlazar sus realidades y poder estar juntos de nuevo… de vivir de nuevo.
En el instante en que Julia se quito la vida algo mágico sucedió… aquella flor que tanto impresiono a Nicholas volvió a aparecer en el jardín y era visible desde la ventana de la habitación… tal vez el lazo que los unió alguna vez los unió de nuevo en otro mundo, tal vez es un recordatorio de que hasta las cosas imposibles son posibles, tal vez sea la llave para establecer nuevos lazos en el futuro, tal vez sea el amor de ambos consolidado en un momento trágico … o simplemente tal vez represente el final de esta historia.



"Los Sueños son deseos del Corazón"  ( Pepe Grillo)


CHAPTER IX
ENCONTRANDO MI DESTINO.

Los atardeceres son hermosos a diferencia de los amaneceres, que eran unas de las cosas que Nicholas ahora más odiaba, el porqué ahora al fin ya sabía, recuerda aquel atardecer, el de hace 2 años, aquel en el cual la conoció… a ella, la mujer que sin saberlo le robo el corazón, la mujer que lo despertaba de su sueño en los inicios y lo mantiene en vela hasta el día de hoy… pero hoy es especial, hoy es el gran día, Nicholas ha tomado la decisión más grande de su vida… quien sabe si resultará, solo sabemos que al aventurarse perderá toda posibilidad de retomar su vida, era un paso difícil, pero ambos estaban convencidos de que no solo era lo mejor, sino lo que tenía que suceder.
Es momento de colocar el punto final de la historia, el momento de desligar este nexo, el momento en el que Nicholas se despidiera de Julia y emprendiera su camino hacia el otro lado, aquel en donde debió estar hace tanto… el adiós fue difícil, estuvieron durante mucho tiempo juntos y ahora un adiós no les bastaba, Nicholas no se sentía listo para partir, pero gracias al apoyo de Julia, todo se tornó poco más sencillo… y de la misma extraña forma en que Julia apareció frente a él la primera vez, Nicholas desapareció para no regresar nunca jamás, este definitivamente era el adiós… el nexo ya estaba roto y ya no se podía volver a establecer, Nicholas ya no estaba allí, se había ido, y ya nada lo haría regresar…

CHAPTER VIII
ASUMIENDO LA VERDAD.

Era el penúltimo encuentro que Nicholas tenia con Julia… pero esta vez fue distinto, la sensación que Nicholas percibió  fue otra, hasta Julia se veía distinta… la conversación que surgió aquella noche fue la más reveladora que habían tenido, Julia le relato paso a paso como todo paso, como ella lo encontró, lo que comenzó a sentir por él y lo más importante de todo, como fue que el llego a comunicarse con ella y cómo fue que él había muerto.
La verdad de ambos se encontraba en sus manos, la última misión de Julia era ayudarlo a desligarse de aquel lugar, aquella habitación que hasta ese momento lo mantenía prisionero, aferrado a un lugar que lo acogió durante tanto tiempo, lugar que lo vio enfrentarse a sus más grandes miedos y mas grandes alegrías y que ahora ya no le pertenecía, sino que después de tanto tiempo ya tenía un nuevo dueño… Julia… quien al compartir el lazo por aquel lugar sin quererlo creó un nexo entre ella y Nicholas, un nexo que traspaso las barreras del tiempo y que le permitía manipular el espacio más manipulable dentro del ser humano, nuestros sueños, a través de los cuales podía no solo comunicarse sino que compartir algo fuera de toda realidad concebida, algo
Nicholas tardo un poco en unir todos los puntos que Julia le comentaba y además recobrar todas aquellas dudas que había pasado por alto, y que de alguna forma le permitieron asumir con mayor rapidez lo que Julia decía, ahora queda lo más difícil, pero dadas las circunstancias, era la noticia más alentadora hasta aquel momento… Julia le confesó que no solo se había encariñado de él durante el tiempo en que establecieron esa comunicación, sino que también llego a amarlo, amarlo a tal punto que logro mantener por si sola aquel canal abierto, logro sujetar el nexo que mantenía ligadas a ambas realidades en una especie de embudo temporal… pero lo que ella nunca se espero es que, a esas alturas, este amor ya era correspondido… Nicholas estaba enamorado… fue así como ambos entendieron que fue ese amor que al establecerse tan fuertemente logro mantener estas dos realidades ligadas, como si juntos hubiesen desafiado incluso el correr normal de sus historias.

CHAPTER VII
COSAS QUE NO DEBO DESCUBRIR FINALMENTE SE DESCUBREN POR SI SOLAS.


Nicholas despertó de golpe, esas palabras que escaparon de tan hermosos labios lo dejaron atónito… y, aunque lo pensó mucho, no logro darle una relación en ese momento… mas las noches siguientes cambiarían no solo la percepción que ella, sino que también cambiarían la percepción que tenia de su propia vida.
La noche siguiente volvió a soñar con ella, pero esta vez fue algo mucho más elevado de lo que él esperaba, fue como si se conociesen de años… Nicholas tenía muchas preguntas que hacerle, y ahora que el sabia que ella podría responderle no dudó en hacerlas, de a poco el miedo comenzó a desvanecerse, ya no sentía absolutamente nada extraño ya que la sensación que sentía durante sus sueños cuando ella venia se había vuelto más familiar… tanto, que al cabo de algunas semanas ya la llamaba por su nombre… Julia.
Julia era una joven de tan solo 21 años que vivía sola en una pequeña casa, ya llevaba tiempo independizada por lo que le acomodaba mucho el hecho de vivir sola. Su vida era bastante ajetreada, el trabajo y estudio consumían sus días por completo, tanto así que casi no socializaba con nadie, su actividad diaria se remitía a cumplir sus obligaciones… ni siquiera tenía novio, pese a que su belleza era comparable a la más hermosa flor del mundo, de hecho a ella le fascinaban las flores, jardines y praderas llenas de ellas, llenas de color y vida… si bien ciertamente le gustaban todas las flores, tenia inclinación por algunos colores en ellas, violeta, amarillo y blanco, las cuales, según ella bien sabia, solo se encontraban juntas en un solo tipo de flor, una flor que era tan difícil de encontrar que la mayor cercanía que cualquier persona podría tener de ella seria en sueños o alguna fantasía que cualquier ser humano desearía alcanzar.
Largas semanas habían pasado, todas con a lo menos una aparición de Julia en los sueños de Nicholas… pero la última aparición fue un tanto extraña, si bien ya se comunicaban bastante bien, considerando lo extraña de la comunicación, en la última aparición el noto algo extraño en ella, podía sentir su calidez en cada momento, cuando hablaba, cuando se movía, cuando aparecía y cuando se retiraba, era la calidez que solo expresa una persona cuando quiere mucho a otra, si bien Nicholas no concibió el real significado que esta sensación tenia le provocaba confianza, la suficiente como para alejar esas dudas que comenzaron a rondar su mente, porque si bien ya se estaba acostumbrando a estos encuentros no podía dejar de cuestionarse el hecho de que fuesen realidad o se estuviera volviendo loco… aunque a estas alturas, poco importa eso.
Ya era su penúltimo encuentro y Julia ya no lo soportaba más, tenía que decirle a Nicholas el porqué podía verla, el porqué a ella, porqué era necesario que todo eso sucediese y de que, aunque esto le doliese mucho, de cómo tenía que salir lo más pronto de aquel lugar, que aunque él no notaba, lo estaba amarrando a algo que a él no le pertenecía y que por cierto Julia conocía muy bien… este encuentro seria el decisivo, Julia estaba decidida a contarle toda la verdad, aunque para ello tuviese que sacrificar lo que ella mas amaba.