Apartado...

lunes, 16 de mayo de 2011

A day in the Darkness

Se suponía que sería el día más emocionante de su vida, un día que sería recordado por todos quienes lo conocían y que sería el pie inicial para una larga trayectoria personal… su graduación no solo marcaba un precedente para las personas de su tipo, sino que también era un merito que pocos llegaban a alcanzar… y es que esta no era una graduación cualquiera, ya que no cualquiera puede decir que se graduará de controlador de mentes...

El controlar la mente implica tantos sacrificios que son solo unos pocos quienes pueden acceder a tan especial característica, tan especial habilidad, ya que no solo consta de tener control absoluto de lo que piensas y haces con tu propia mente, sino que lo que piensan y hacen los demás… Félix estaba destinado a controlar al mundo, por ser el único que fuese capaz de llevar a cabo esta habilidad, ya que ni siquiera quienes se la enseñaron podían ejecutarla sin salir gravemente dañados.
Este día, tenía que pasar por su última prueba, la cual probaría que el realmente estaba apto para poder utilizar su habilidad a su antojo… esta prueba sería pasar un día completo dentro de su propia mente… la primera vez que escucho de esta prueba pensó que debía ser una broma, si todos estamos en constante contacto con nuestra mente, un día que le dediquemos solo a ella no sería nada del otro mundo, pero ahora todo era diferente, dentro de la mente de Félix ya no solo se encontraba su mente, sino que la de todos y cada uno de los seres que habitan el planeta… humanos, animales e incluso plantas, cualquier ser que tuviese vida compartía parte de la mente de Félix, este era uno de los costos de poder controlar la mente, y por el cual eran tan pocas las personas que poseían dicha habilidad.

Ya estaba todo preparado para el gran día… una habitación en medio del mundo lo esperaba… ni siquiera el sabia donde estaba aquella habitación, ya que extrañamente era parte de su prueba… así que con vendas en los ojos fue trasladado por horas hacia un lugar desconocido… si bien sus maestros no tenían la habilidad para usar su control mental si en conjunto podían bloquear el uso del poder mental de Félix, por lo que no tenía como saber donde era llevado. Una vez allí fue liberado dentro de la habitación… era una habitación oscura, no tenia ventana alguna, ni tampoco algún lugar donde pudiese entrar luz, sus instrucciones fueron claras… “Debes estar en contacto con tu yo interior, esto probara que con tantas mentes en tu interior no perderás la cordura ni tu yo mismo… deberás permanecer por un día en contacto contigo mismo, dentro de tu mente… una vez que el día termine nuestro bloqueo terminara y podrás utilizar tus poderes a voluntad”… eran palabras duras, ahora ya notaba la complejidad de la prueba… si bien cada uno de nosotros dice conocerse a sí mismo, a veces somos tan solo un reflejo de lo que son los demás, una copia de lo que nos gusta de otra persona, esto nos hace perder nuestro yo propio… encontrarlo dentro de tantas mentes en mi interior será el mayor reto de mi vida…
Habían pasado 10 minutos desde que sus maestros lo habían dejado en aquella habitación y Félix ya se encontraba indagando en su interior… pero la tarea no le resulto fácil, cada vez que quería entrar a su yo interior otra mente se interponía, y una vez adentro veía cosas impresionantes, las cosas en las que soñaba, las cosas que alimentaron sus deseos desde que era niño, los deseos de sus cercanos, sus amigos, su familia… pero luego se daba cuenta que lo que veía no era su yo interior, no era el… que estaba dentro de otras mentes, de otras personas… así que raudamente emprendía un nuevo viaje interior en búsqueda de la suya propia, pero cada vez que salía y entraba se encontraba en la misma situación… era como un ciclo que le estaba causando una gran pérdida de tiempo...
Y así se encontraba cerca del tiempo límite de la prueba… ya había pasado por miles de mentes distintas… en cada una de ellas encontraba algo en lo que él creía o que creyó alguna vez en su vida… algo en lo que confió, soñó o simplemente quiso… y era ahí!, en el rincón más lejano de su interior que había una mente que le llamo la atención, era una que no había visto antes, una que había pasado totalmente desapercibida… esta debía ser la suya… al entrar en aquella mente se dio cuenta que no había nada, ni nadie… era un lugar totalmente oscuro y vacio… y si, estaba en lo correcto… esta era su propia mente… su yo interior era algo totalmente desconocido, ya que su yo exterior eran simples mezclas de las cosas que alguna vez quiso ser, que admiro tanto que asimilo como propias… pero nunca se había detenido a encontrarse y fortalecerse a si mismo… esto era el… esto sería por el resto de su vida… la prueba había sido superada

sábado, 14 de mayo de 2011

Awake (...)

Cada vez que Alex se concentraba caía en un mundo que, con años de práctica, pretendía ser el ideal, el  mundo perfecto… para conseguirlo estudio muchísimo, desde desdoblamiento de cuerpo hasta métodos de control mental, los cuales a su experiencia por si solos no eran más que basura que servían a sus autores para ganar dinero… pero en conjunto eran la clave para crear un nuevo mundo, con nueva civilización, nuevas culturas… hasta ese momento, creía que esos conocimientos le habían otorgado el poder de Dios.
Allí Alex era el emperador supremo, quien podía crear vida y castigar con muertes, poseía conocimientos que nadie más tenia, por lo que era idolatrado colectivamente, prácticamente tenía una religión rindiéndole culto, era el ser más grande y poderoso… pero todo ese poder lo hizo convertirse en algo que nunca pensó ser, un hombre avaro, engreído, superficial y desconfiado, un hombre cuya maldad no tuvo limites, eso hasta que un día uno de sus sacerdotes se acerco a hablar con el… de manera intimidante lo apunto diciéndole que era un farsante, que nada de lo que él había hecho  era verdad y que el poder que hasta ahora ostentaba le seria arrebatado por su legitimo dueño, el real creador, el real guerrero, que hasta ese entonces se encontraba oculto conviviendo con los plebeyos de su civilización en la forma más pobre que pidiese encontrar, pero que cuando el momento llegase, le otorgaría a Alex las penas del infierno…
En cierto modo las palabras de aquel sacerdote, que a este momento yacía muerto de manos del mismísimo Alex, le hicieron reflexionar e incluso le dejaron un sabor agrio… definitivamente lo que le dijo no podía ser cierto, él era el ser más poderoso del mundo y lo que dijese un sacerdote no cambiaria el contexto… pero ante las enormes dudas que revoloteaban ruidosamente dentro de su cabeza fue que tomo la decisión que lo llevaría a su ruina… envió a todo su ejército a todos los rincones de su imperio y les ordeno exterminar a todos y cada uno de sus plebeyos.
Miles y miles de plebeyos ya habían sido exterminados, y Alex con goce miraba como la cuidad ardía ante sus pies, regocijándose ante el inmenso poder que tenia… eso hasta que una silueta aparece tras de el… era un plebeyo…  este increíblemente había llegado hasta el con vida, solo eso lo sorprendió mucho e incluso podríamos decir que le dio un poco de temor… pero no podía permitir que un plebeyo lo viese temeroso, así que raudamente se levanto del sillón en el que se encontraba y en postura rígida lo observo, mientras aquel plebeyo se acercaba hasta llegar a un metro de el… Alex con voz dura y firme le pregunto “Como te atreves a llegar hasta aquí plebeyo, que acaso no sabes que encontraras tu muerte si es que solo osas mirarme?”… pero el plebeyo se mantenía en la misma calma en la que llego, y con voz muy débil le dijo: “Por más que lo intentes no podrás eliminarme, ya que mis poderes están fuera de tu alcance”… un escalofrío recorrió todo el cuerpo de Alex… y efectivamente, por más que intento eliminarlo con sus poderes, fue totalmente inútil… fue la experiencia más tétrica y frustrante en la vida de Alex hasta ese momento.
Luego el hombre se le acerco hasta estar a centímetros de él, y con un tono de voz muy bajo le dijo que su imperio ya no continuaría, que él ya no era un emperador apto y el reino necesitaba de alguien que lo gobernase con justicia y amor… pero eso no quedo ahí,  una vez que aquel hombre se alejo un poco le grito… “Tus crímenes no quedaran impunes, lo que has hecho hoy lo recordaras por el resto de tu vida… no podrás descansar ya jamás, tus ojos verán constantemente el sufrimiento que hoy has causado a tu pueblo… ese será tu eterno castigo…”
El castigo por haber decidido tomar ese rumbo seria permanecer despierto por toda la eternidad, pero no en el mundo que había creado sino que en el mundo real que aquel misterioso hombre había diseñado para él, un mundo en el que encontramos seres que concentran su poder en bienes o en dinero, que lucran con cada actividad posible y que representan su valor por las cosas en base a una cantidad de papeles, que ellos llamaban dinero… de este mundo Alex no podría escapar, hacia ningún lado, tendría que día a día soportar cada uno de los horrores que este mundo le entregaba y ver con impotencia el no poder cambiar absolutamente nada… este mundo real era lo más cercano a un infierno…