Pasaron
tres largos días y seguíamos en la biblioteca buscando algún indicio de
alternativa a nuestro plan, han sido días difíciles, la información es
demasiada y debo admitir que sin todos los conocimientos que ella me entrego no
habría podido entender nada de lo que está aquí escrito… nuestra búsqueda no
había entregado frutos aún, teníamos muchos indicios pero no encontrábamos nada
que pudiese conectar todo… eso hasta que desde el otro lado de la biblioteca
escucho a Aira gritando “Lo encontré!, se como conectar todo”… rápidamente
corrí hasta él y unimos lo que había descubierto con todo lo que había
descubierto yo… el resultado nos dejo atónitos… para entrar al infierno de otra
persona sin necesidad de contar con la persona como catalizador es necesario contar
con otro sacrificio, uno en el cual se encuentre almacenada información vital
de la persona y que además conozca el dolor que haya experimentado alguna vez
esta persona, esto y el propio sacrificio serían el catalizador necesario para
abrir un portal indirecto al infierno de esa persona… ambos sabíamos que debía
ser yo… nadie mas que yo la conocía tanto ni había compartido tantas alegrías y
tristezas con ella, pero con tantas visitas anteriores si algo había entendido
bien es que llegar ahí es la mitad de difícil que salir… y nos encontrábamos
con otro dilema… una vez que la encontrase, como tendríamos la energía
necesaria para salir ambos?... una sola respuesta invadió nuestras mentes casi
al instante… si ambos habríamos el portal simultáneamente y ambos entrabamos a
rescatarla, entre los dos podríamos entregar la energía vital necesaria para
sacarla y aún volver los 3 de vuelta a este mundo… parecía algo sumamente
riesgoso, pero era nuestra única opción…
Ya
estaba todo listo para comenzar… todo debía ser simultaneo, ya que si no
correríamos el riesgo de absorber la energía vital del otro como paso con la
enfermera de la habitación contigua en el hospital, pero estábamos decididos,
ya nada podía pararnos. Así, justo antes de comenzar nos miramos y, como si
fuera la última vez, la adrenalina del momento nos invadió, me concentré en la
mayor pena que pasé junto a ella y así comenzamos el ritual… satisfactoriamente
al instante nos encontramos en el infierno donde debería estar ella, por lo que
feliz y rápidamente comenzamos la búsqueda… para Aira todo esto era nuevo, por
lo que en esta oportunidad yo era el guía… así pasaron alrededor de 20 minutos
hasta que al fin la encontramos, estaba seguro que era ella, allí en la esquina
del precipicio más alto, mirándonos como si estuviese esperando nuestra
llegada… rápidamente subimos y cuando estuve frente a ella no pude evitar
saltar a sus brazos… en ese momento un temblor extraño invadió mi cuerpo… no sé
cómo ni porque pero sentí que no la abrazaba a ella, eso hasta que Aira
irrumpió diciendo que debíamos salir de ahí cuanto antes… así comenzamos la
transferencia final de nuestras almas y al instante volvíamos a aquella
biblioteca donde nos encontrábamos, Aira no podía creerlo, saltaba de emoción
mientras abrazaba fuertemente a la mujer que salió con nosotros… aún seguía
extrañándola… la sensación que transmitía esta mujer no era la de mi amada, era
una sensación fría y totalmente distinta a la que recordaba… ella me observaba
y de pronto dijo “Que no estás contento de verme, amor?”… ese fue el detonante…
cualquiera habría obviado esto, pero no yo… ella jamás me habría dicho “amor”…
ahora estaba condenado a vivir con la duda de si sacamos a la persona correcta
de aquel lugar…